
Inés Lucio
27 may 2026, 02:44:57
¡Dios mío! Ese color dorado profundo ya te hipnotiza. Al acercar la nariz... vaya mezcla. Como un bosque húmedo después de la lluvia, con musgo y helechos, y de pronto un soplo de sal marina y yodo que te recuerda a la costa. Aparece algo medicinal, como ungüentos viejos, pero se suaviza con una nota dulce casi de jalea de membrillo o panales de miel. Complejidad brutal.
En boca es todo una montaña rusa. La turba está, pero no grita; es profunda, sedosa, y se funde con algo herbal, raíces, y esos toques cítricos de licores. Textura untuosa, como jalea de menta. Me hace pensar en langostinos a la plancha con sal marina, en la valla de una granja antigua, en cuerdas marineras. Hay madera noble, resinas, y un fondo ahumado de avena tostada.
Es precioso, de esos que no se olvidan. Te hace pensar en poemas, en medos añejos, en algo único. Cada sorbo revela otra capa. La belleza sube sutilmente. Lástima que las botellas cuesten una barbaridad hoy en día... pero la experiencia es de esas que no se repiten. 🥃