Mario Olivera
27 may 2026, 03:42:32
¡Coño, qué nariz tan golosa! Me recuerda a esas cerezas al marrasquino de los cócteles de mi abuelo, con un toque de mazapán y un fondo de azúcar moreno suave. Siento como si estuviera aspirando la mantequilla recién derretida sobre una tostada caliente... y de repente, ¡pum! Unas notas florales sutiles, como esas flores amarillas del campo, y un sutil aroma a brioche recién horneado. Qué delicia. Al tomarlo, vaya textura aceitosa y cerosa, se pega al paladar de una manera muy agradable. Aquí el caramelo de remolacha y las frutas oscuras, como un compota, salen a escena. Tiene esa complejidad que te atrapa: de pronto un toque de pimienta negra, luego algo terroso, como el musgo de un barracón viejo (dunnage), y al final, la salinidad que lo equilibra. Me hace pensar en un ron añejo mezclado con una whisky de grano de una destilería minúscula. Es rico, enorme, casi abrumador. El final es lo mejor: largísimo, con el sabor del bizcocho tostado, almendras asadas, y ese toque vagamente medicinal que recuerda a pastillas para la garganta, pero de forma muy elegante. La fruta se transforma en algo más como mermelada de higos y un atisbo de balsámico viejo. Es de esos tragos que te dejan pensando, beguilingly complex indeed. Sorprendentemente genial, la verdad. 😌🙏















